miércoles, diciembre 06, 2006

Otra fase del consumismo: No Reciclar



Por: Georgina Farías

Mejor no cambiar de celular

Espero a mis amigas en la mesa del restaurante, pues quedamos de vernos después de casi dos meses. Poco a poco van llegando, nos saludamos con gran alegría y después del "¿cómo has estado?", "¿qué has hecho?", una de ellas toma su celular para llamar a las que no han llegado aún. Por supuesto, no pasa desapercibido el estético, pequeño y delgado aparatito y no tarda alguien en comentar "lo padre" que está, tampoco falta quien saca de su bolsa el propio y hace el comentario de que también compró uno nuevo.Yo no saco nada de mi bolsa, y súbitamente me siento viviendo en el pasado con un celular que compré a mitad del 2003 y que, claro, en su "época de gloria", a esas mismas amigas de celular nuevo, les habría hecho ponerse verdes de envidia.Me aguanto y dejo pasar el arrebato comercial, cuento hasta 10 y respiro profundamente, me digo a mí misma que el celular que tengo funciona bien, la batería tiene un desempeño aceptable, la interfaz aunque no es tan espectacular, es a color, tengo memoria suficiente para más datos y teléfonos, ¿qué más puedo necesitar? Bueno, le falta el Bluetooth, que la cámara esté integrada, que tome video... ¡pero si para tomar fotos tengo ya una cámara digital que toma video y para tomar video, tengo una cámara de video que toma fotos! ¿Y el Bluetooth? Siempre he pensado que no debo hablar cuando manejo -digo esto por el accesorio de los auriculares inalámbricos- y el trasladar fotos, video o datos del celular a la computadora, no creo que sea tan frecuente ni indispensable para vivir.Después de dicho razonamiento quedo temporalmente convencida de que todavía no requiero cambio de celular y que si lo hago en este momento, cuando en realidad el equipo todavía sirve, estaré contaminando más al planeta al lanzar un celular más al medio ambiente y tan sólo dejándome llevar por el deleite de traer algo nuevo que sacar de mi bolsa cada vez que suene al ritmo de la canción de moda, y por la posibilidad de sentirme como uno de esos turistas japoneses que toman fotos y video cada dos minutos.Ahora bien, supongamos que termino siendo víctima del consumismo o que irremediablemente me regalen un celular nuevo -¡no puedo hacer nada contra esto último!-, la cuestión de generar más basura tóxica, la pila del celular y los "no-green materials", me preocupa y creo que debería preocuparnos a todos: ¿A dónde van a ir a parar nuestros celulares que todavía sirven, pero que ya no queremos? Seguramente a un cajón o al ropero, porque aunque tengamos la más sincera intención de hacer algo útil con estos teléfonos, en México no hay organizaciones que localmente se hagan cargo -pido disculpas si estoy omitiendo alguna organización, pero al menos, las páginas "oficiales de la marca de celular en México" no las enlistan- y solamente Nokia, en su página para México, hace referencia al reciclaje con sus "recycling facilities", Texas, Estados Unidos.Por lo tanto, hice una leve búsqueda por los sitios (páginas en idioma inglés) de algunas de las marcas de celular más populares que se venden en nuestro país, y al menos hasta la fecha, cada marca hace recomendaciones diversas, entre ellas, el contactar a organizaciones de reciclaje (las enlistadas están en el extranjero, como ejemplo www.racetorecycle.com), ofrecerlo en eBay, donarlo a asociaciones de ayuda humanitaria o contactar a una organización recolectora específica -recomendada por la marca, como ejemplo www.eiae.org-. Muchas gracias, les digo desde aquí, más fácil no puede ser.Pero bueno, la responsabilidad sobre el reciclaje de los productos no debe recaer totalmente en los productores, sino que es una labor conjunta, donde participen ciudadanos, productores y gobiernos. En nuestro país, podría ser promovida mediante un organismo y como legislación nacional que obligue a los productores de celulares a tomar partido, como sucede con la Directriz para el Desecho de Equipos Eléctricos y Electrónicos (WEEE) de la Unión Europea, que desde agosto del 2005 permite el ingreso de productos en el mercado siempre y cuando las organizaciones de dichos productos organicen y financien un sistema de recolección y reciclaje al final de su vida útil.Quizás sea más fácil disuadirte a ti de conservar más tiempo tu todavía útil celular, a que los gobiernos se pongan las pilas, al preocuparse por otras pilas (las de los celulares) para empezar, y que exijan a los productores a que acaten nuevas reglas de juego, ya que al fin y al cabo son esos mismos productores que en países donde sí se les exige (países de la Unión Europea, por ejemplo), saben hacer lo necesario para organizar el reciclaje de los productos que introducen al mercado. ¡Es que sólo hace falta que aquí en México se les diga a los productores de celulares y aparatos electrónicos que también queremos cuidar el ambiente!Qué timidez, qué falta de confianza. México es un mercado importante, joven, creciente e inteligente, ¿para qué esperar a poner un orden que evite problemas ambientales después?



La autora tiene maestría en Diseño Gráfico y está especializada en el diseño digital.

PD: Si..mas copy-paste.

2 Comments:

Blogger marco vergara said...

lo leí hace mas o menos un año y medio y tuve la dicha de decirle, vía mail, a gina mi opinión sobre su artículo. No quiero dejar pasar la oportunidad de felicitarla nuevamente por su crítica y su forma de esribir, es más que excelente.
Marco

5:33 p. m., febrero 02, 2009  
Blogger figue said...

Totalmente de acuerdo, igual para estas fechas ya tienes otro cel verdad, (2006-2011) bueno pero el cometido de tu equipo ya trabajo para ti y no al contrario, que es lo que los vendedores de equipo electrónico quieren, que tu trabajes para ellos, busca obsolescencia programada en yotube, uff da un miedo

9:18 a. m., mayo 18, 2011  

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